Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están figurando en este siglo una serie de cambios profundos en nuestras formas de aprender y enseñar. No sólo porque el acceso al conocimiento haya sufrido un cambio substancial, sino porque, además, la concepción pedagógica del proceso de aprendizaje necesita nuevas propuestas para apropiar y aprovechar las potencialidades que encierran las TIC en la educación.
Es necesario fomentar la reflexión acerca de las implicaciones de las TIC en la educación, aproximarnos a la representación sociocultural de las tecnologías y a la caracterización de la denominada “Sociedad de la Información” en sus ámbitos educativo-cultural, tecno-científico y socio-económico. De ahí surgirá un concepto central de aprendizaje permanente con los modelos educativos de la Sociedad de la Información. Más allá de la disponibilidad de tecnologías, se hace necesaria una reflexión didáctica que modifique la concepción tradicional de Aprendizaje. Los conceptos de aprendizaje abierto y flexible nos conducen a procesos centrados en el alumno especialmente en los medios y recursos tecnológicos, así como en la organización educativa.
Entre los cambios que las TIC aportan al campo de la educación, comienzan a introducirse con rapidez y contundencia nuevos vocablos, conceptos y modalidades: tales como el “campus virtual”, “aprendizaje digital”, "aprendizaje abierto", "enseñanza flexible", y nuevos planteamientos respecto al sujeto que aprende, de la mano de las posibilidades de la interactividad, control, autoaprendizaje, etc. ofrecidas por estas TIC aplicadas al mundo educativo.
Ante esta sociedad actual, más que ocuparnos de las potencialidades de las TIC, lo importante es buscar un modelo didáctico que armonice potencialidades tecnológicas y congruencia didáctica, en un proceso aprendizaje – enseñanza. Como es sabido, los medios de comunicación masiva se han creado con la finalidad de que la educación tenga herramientas para proporcionar una mejor calidad en el aprendizaje; actualmente las nuevas tecnologías han venido a transformar nuestra forma de pensar y de realizar ciertas actividades, ya que de cierta manera las nuevas tecnologías de la información han cambiado nuestra cultura.
Es importante que reflexionemos acerca de esta situación porque sin duda alguna los avances tecnológicos van más adelante que la vida actual ya que con mucha facilidad se sabe qué necesidades habrá en años venideros por lo que la red es una forma de ser algo futurista que se prepara para lo que viene.
La sociedad de la información como considera nuestra sociedad actual, se caracteriza por el cambio. La innovación continua es consecuencia de un mundo donde la competencia puede proceder de casi cualquier parte del planeta y donde el entorno laboral muta alterado por técnicas derivadas de un constante avance científico-tecnológico. Consecuentemente, los conocimientos de hoy no son validos para mañana ya que al querer aplicarlos no encajan con las necesidades que la misma sociedad impone.
Los objetivos formativos de las TIC en educación, no sólo deben estar contextualizados, sino que también deben incluir el por qué, potenciando aptitudes necesarias para el autoaprendizaje. El autoaprendizaje permite que el alumno aprenda continuamente, pero para ello debe desarrollar competencias como la capacidad de análisis, es decir, saber formular problemas, dividirlos en sus partes y desarrollar estrategias para la solución, capacidad de distinguir causas, efectos y condiciones de contorno, capacidades de modelización basadas en herramientas matemáticas de amplio espectro como el análisis de regresión, la teoría de colas o los modelos de gravedad, aprender a identificar las variables relevantes de un sistema, saber tratar el factor tiempo observando qué es estable y qué es cambiante, disponer de habilidades tecnológicas que le permitan encontrar soluciones a múltiples problemas similares.
La Internet, es una herramienta que puede proporcionar información muy valiosa o datos sin ningún rigor científico o académico que lejos de ayudar, entorpecen el proceso de formación académica, es por eso de vital importancia valorar las fuentes de información ya que subir un informe es tan sencillo que cualquier persona con conocimientos básicos de informática puede subir a la red, chistes, cuentos e imaginaciones. Por eso, al examinar cualquier tipo de información independientemente de cuál sea su soporte (periódico, revista, programa de televisión o radio, documental) es necesario reconocer ciertos criterios.
Esta sociedad de la información, nos ofrece nuevos canales de comunicación, incalculables fuentes de información, actitudes, valores, hábitos, sistemas para organizar la información, a tal grado que parece que comenzamos a acostumbrarnos a vivir dentro de un mar de información que recibimos sin cesar. Al grado de vernos obligados a aumentar nuestras capacidades para gestionarla lo más rápido y eficientemente posible, con lo cual nos hemos tenido que ir adaptando a los cambios sustanciales que en la sociedad suceden prácticamente a diario. La Educación ha debido ir ajustándose a los tiempos, en forma, muchas veces, improvisada, para no quedar atrás. Generalmente, la educación ha sido pionera en todos los cambios sociales; esta vez, sin embargo, se ha visto inmersa en un torbellino de causa y efecto.
jueves, 30 de abril de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
